Hola a todos.
Hoy, me gustaría hablaros sobre el final. Pero sobre el final en general.
Todo tiene un final.
No estoy hablando de esta blog novela.
Antes o después, acabará. Eso es cierto.
Sin embargo, yo estoy hablando de etapas.
Las personas atraviesan por distintas etapas en sus vidas. En lo relativo al trabajo...En lo relativo al amor...
Todo termina. Las relaciones amorosas llegan a su fin. Los trabajos no suelen durar toda la vida, por desgracia. Y eso es lo que más duele.
Al terminar una relación amorosa. Al ser despedido de un trabajo. Eso significa algo.
Supone el cierre de una etapa. Los escritores cerramos etapas al terminar una historia. Ya sea una novela. Ya sea un relato corto.
Todas las historias terminan. Hay páginas web que cierran tras haberse convertido en iconos. Ahí tenemos un ejemplo. Autoras en la sombra...Durante años, la web se mantuvo abierta. Se convirtió en una de las páginas web de referencia en el mundo de la Literatura Romántica. ¡Yo estuve en su foro! Escribí relatos que publiqué allí. Participé en debates. Fueron años muy buenos. Tres años...Y, un día, entré en el foro.
Llevaba mucho tiempo sin meterme en él. Al hacerlo, me llevé una desagradable sorpresa. ¡Iban a cerrar la web! Me quedé de piedra.
Me afectó muchísimo su cierre. Lo admití en su momento. Lo sigo admitiendo ahora. Fue muy triste. Y no estoy exagerando. Muchas autoras se sintieron huérfanas. Fue algo inesperado.
Han pasado dos años y medio desde el cierre de Autoras en la Sombra. Quedan más páginas web dedicadas a la Literatura Romántica. Pero, antes, cerraron Noche en Almacks. Todo termina.
Las series de televisión llegan a su fin. Es verdad que hay series que parecen interminables. Acabarán antes o después. Todo tiene que terminar. Aunque suene doloroso.
He reflexionado mucho acerca de los finales, en general. Me da mucha pena que algo termine. Es el cierre de algo. Es el final de una etapa.
Pero también supone el inicio de algo mejor. El inicio de otra etapa...
Y eso nos ilusiona. Cuando empieza algo nuevo, nos llenamos de ilusión. Y tenemos la esperanza de que va a ser igual de bueno que lo que ha terminado.
Una historia de amor que transcurre durante la Regencia. Susan es una joven que es hija de madre soltera. Gerard es miembro de una aristocrática familia arruinada. Los dos se enamoran nada más verse. Pero los convencionalismos sociales se interponen entre ellos.
lunes, 1 de febrero de 2016
domingo, 31 de enero de 2016
FRAGMENTO DE "UNA BRISA SUAVE"
Hola a todos.
Hoy, me estoy haciendo algo de autobombo.
Quiero invitaros a que leáis mi blog novela "Una brisa suave".
Cuenta la historia de amor entre la serena y recatada Claudia y el impulsivo y apasionado Ricardo. Ricardo y su hermana mayor, Augusta, viven con sus tíos y con su prima Claudia en una masía situada en la isla de Buda.
Ricardo y Claudia siempre han estado muy unidos, pero, con el paso de los años, esa relación ha variado. Augusta está empeñada en casar a Ricardo con su mejor amiga, Dafne. Y Claudia tiene un pretendiente muy insistente. Ricardo y Claudia se enfrentan a sus sentimientos. Ya no son primos que se quieren como hermanos. Son un hombre y una mujer que se han enamorado. Pero este amor está prohibido.
La acción transcurre en el año 1825. Está narrada en primer persona por Claudia, pero también intervienen contando su versión en primera persona Ricardo y Augusta.
Es una historia que rebosa sentimientos y romanticismo a raudales y estoy muy contenta con ella.
Aquí os traigo el fragmento de la blog novela:
Ricardo me besa suavemente en el cuello. Nuestros labios se encuentran en un beso apasionado. Los besos que nos damos están cargados de pasión y de anhelo. No pensamos ya en nada más. Sólo queremos estar juntos. Me olvido de todo. Incluso, me olvido de que tengo que irme de la habitación de Ricardo.

Aquí os traigo el link donde podéis leerla:
http://peafielmanzanareslaura.blogspot.com.es/
Hoy, me estoy haciendo algo de autobombo.
Quiero invitaros a que leáis mi blog novela "Una brisa suave".
Cuenta la historia de amor entre la serena y recatada Claudia y el impulsivo y apasionado Ricardo. Ricardo y su hermana mayor, Augusta, viven con sus tíos y con su prima Claudia en una masía situada en la isla de Buda.
Ricardo y Claudia siempre han estado muy unidos, pero, con el paso de los años, esa relación ha variado. Augusta está empeñada en casar a Ricardo con su mejor amiga, Dafne. Y Claudia tiene un pretendiente muy insistente. Ricardo y Claudia se enfrentan a sus sentimientos. Ya no son primos que se quieren como hermanos. Son un hombre y una mujer que se han enamorado. Pero este amor está prohibido.
La acción transcurre en el año 1825. Está narrada en primer persona por Claudia, pero también intervienen contando su versión en primera persona Ricardo y Augusta.
Es una historia que rebosa sentimientos y romanticismo a raudales y estoy muy contenta con ella.
Aquí os traigo el fragmento de la blog novela:
Ricardo me besa suavemente en el cuello. Nuestros labios se encuentran en un beso apasionado. Los besos que nos damos están cargados de pasión y de anhelo. No pensamos ya en nada más. Sólo queremos estar juntos. Me olvido de todo. Incluso, me olvido de que tengo que irme de la habitación de Ricardo.

Aquí os traigo el link donde podéis leerla:
http://peafielmanzanareslaura.blogspot.com.es/
miércoles, 27 de enero de 2016
UNA FRASES
Hola a todos.
Aquí os traigo una frase bastante pesimista que he encontrado mientras navegaba por Internet.
No es mía la frase, lo aviso.
Pero me siento muy reflejada en lo que dice.
"No soy un pesimista, sólo sé que todo está condenado a terminar."
Aquí os traigo una frase bastante pesimista que he encontrado mientras navegaba por Internet.
No es mía la frase, lo aviso.
Pero me siento muy reflejada en lo que dice.
"No soy un pesimista, sólo sé que todo está condenado a terminar."
martes, 26 de enero de 2016
UNA PAREJA ENAMORADA
Hola a todos.
Algo espantoso ha ocurrido en Londres.
¿Afectará en algo a la vida de Susan?
El carruaje se detuvo ante la fachada del White.
Una figura vestida de negro descendió del carruaje. Las faldas y la silueta adivinaban que era una mujer.
Su rostro estaba cubierto por un velo espeso de color negro.
-¿Va a tardar mucho, señora?-le preguntó.
-Tardaré poco-respondió ella-Espere aquí.
-Señora...Es un club de caballeros. No la van a dejar pasar.
-Estaré de vuelta enseguida.
La voz de la mujer sonó firme al hablar.
Varios hombres se quedaron sorprendidos al ver a una mujer entrando en el White. Sobre todo, porque una mujer decente no salía a pasear sola de noche por la Calle Saint James. Sólo ciertas mujeres podían hacerlo.
Sintió cómo su estómago se revolvía. El pensar en su hermana le dio fuerzas para no salir corriendo de allí.
Entonces, vio a la persona que estaba buscando. Era el miserable que le había destrozado la vida a su hermana. La había condenado al ostracismo tras haberla violado salvajemente. La sociedad se había ensañado con la víctima. Había protegido al verdugo. Y ella sentía un odio infinito hacia aquellos hombres que podían hacer lo que les viniera la gana. Pero la mujer debía de quedarse en casa encerrada. Una mujer no podía salir sola de noche. Una mujer no podía hacer lo que quisiera. Pero ellos...Podían sembrar Inglaterra de hijos ilegítimos. ¡Y nadie decía nada!
Estaba cerca de la ventana de arco. Apoyaba sus manos en la mesa que había junto a la ventana. No le cabía la menor duda de que era un socio de honor de aquel lugar.
-Sire...-le llamó con voz fría.
Él alzó la cabeza. En un primer momento, se quedó sorprendido al ver a una mujer en el club.
Entonces, vio cómo metía la mano en el bolsito que sujetaba. Todo ocurrió demasiado deprisa. Ninguno de los hombres que estaba allí pudo hacer nada.
-¿Se acuerda de lady Kathleen Doyle?-le preguntó la dama-¿Le dice algo su nombre?
No lo dudó. Se oyeron varios disparos. Todas las balas impactaron en el mismo lugar.
Abandonó lentamente el Club. Aquel miserable yacía malherido en el suelo. Herido de muerte, había oído decir.
Se organizó un verdadero escándalo. Un hombre trató de ir tras la asaltante una vez superada la impresión. Pero, cuando llegó a la calle, no estaba. Había desaparecido.
Se había metido en el carruaje.
-¿Qué ha pasado?-le preguntó el cochero, alarmado.
-No ha pasado nada-respondió la dama con total serenidad-Lléveme a Grossvenor Square.
-Señora...He oído disparos. ¿Qué ha hecho?
-Sólo he hecho justicia. Haga lo que le digo.
El carruaje se alejó de la Calle Saint James. El cochero estaba muy nervioso.
Había una asesina en el interior del carruaje. No se atrevía a mirarla a los ojos.
Un rato después, lady Margaret Sheldon, condesa de Becher, se encontraba en su habitación. Metió la pistola humeante en el cajón de su mesilla de noche.
Antes o después, se descubriría que había sido ella la mujer que había disparado contra aquel canalla en el White. Pero no le importó. Llevaba casi veinte años deseando hacerlo. Había cumplido con su cometido. Había vengado a Katie.
Cosa que el inútil de su padre no había sabido hacer.
Llevaba puesto su camisón de color blanco. Se había colocado un chal sobre los hombros.

Se sentó ante su escritorio.
Decidió que Katie debía de saberlo. Pensó en su hija.
Arianne y sus dos primas estaban pasando una temporada con ella. Katie debía de abandonar aquel exilio forzado. Le daba la razón a su hija. Su sobrina Susan debía de ocupar el puesto que le correspondía.
Buscó en un cajón sus útiles de escritura. Colocó una hoja en blanco ante ella. Abrió el tintero. Mojó la pluma. Empezó a escribir.
Mi querida Katie:
Puede que te asustes cuando leas esta carta. Creerás que me he vuelto loca.
Nadie te hizo justicia en su día. Los hombres se protegen entre sí.
Pero no debes de sufrir más por el pasado. Yo te he hecho justicia. Sé que aún sufres pesadillas por culpa de ese malnacido. Pero no volverá a hacerte más daño. He hecho lo que debía de hacer. Lo que debió de haber hecho ese cobarde que tenemos de padre. Te he hecho justicia.
Pensarás que estoy en peligro. No tengo miedo.
El miedo lo he perdido esta noche. Lo he dejado agonizante en medio de un charco de sangre.
Su agonía va a ser lenta y dolorosa. Como lento y doloroso ha sido tu exilio...Ya ha pasado todo.
No volverás a sufrir nunca más, mi querida Katie.
Algo espantoso ha ocurrido en Londres.
¿Afectará en algo a la vida de Susan?
El carruaje se detuvo ante la fachada del White.
Una figura vestida de negro descendió del carruaje. Las faldas y la silueta adivinaban que era una mujer.
Su rostro estaba cubierto por un velo espeso de color negro.
-¿Va a tardar mucho, señora?-le preguntó.
-Tardaré poco-respondió ella-Espere aquí.
-Señora...Es un club de caballeros. No la van a dejar pasar.
-Estaré de vuelta enseguida.
La voz de la mujer sonó firme al hablar.
Varios hombres se quedaron sorprendidos al ver a una mujer entrando en el White. Sobre todo, porque una mujer decente no salía a pasear sola de noche por la Calle Saint James. Sólo ciertas mujeres podían hacerlo.
Sintió cómo su estómago se revolvía. El pensar en su hermana le dio fuerzas para no salir corriendo de allí.
Entonces, vio a la persona que estaba buscando. Era el miserable que le había destrozado la vida a su hermana. La había condenado al ostracismo tras haberla violado salvajemente. La sociedad se había ensañado con la víctima. Había protegido al verdugo. Y ella sentía un odio infinito hacia aquellos hombres que podían hacer lo que les viniera la gana. Pero la mujer debía de quedarse en casa encerrada. Una mujer no podía salir sola de noche. Una mujer no podía hacer lo que quisiera. Pero ellos...Podían sembrar Inglaterra de hijos ilegítimos. ¡Y nadie decía nada!
Estaba cerca de la ventana de arco. Apoyaba sus manos en la mesa que había junto a la ventana. No le cabía la menor duda de que era un socio de honor de aquel lugar.
-Sire...-le llamó con voz fría.
Él alzó la cabeza. En un primer momento, se quedó sorprendido al ver a una mujer en el club.
Entonces, vio cómo metía la mano en el bolsito que sujetaba. Todo ocurrió demasiado deprisa. Ninguno de los hombres que estaba allí pudo hacer nada.
-¿Se acuerda de lady Kathleen Doyle?-le preguntó la dama-¿Le dice algo su nombre?
No lo dudó. Se oyeron varios disparos. Todas las balas impactaron en el mismo lugar.
Abandonó lentamente el Club. Aquel miserable yacía malherido en el suelo. Herido de muerte, había oído decir.
Se organizó un verdadero escándalo. Un hombre trató de ir tras la asaltante una vez superada la impresión. Pero, cuando llegó a la calle, no estaba. Había desaparecido.
Se había metido en el carruaje.
-¿Qué ha pasado?-le preguntó el cochero, alarmado.
-No ha pasado nada-respondió la dama con total serenidad-Lléveme a Grossvenor Square.
-Señora...He oído disparos. ¿Qué ha hecho?
-Sólo he hecho justicia. Haga lo que le digo.
El carruaje se alejó de la Calle Saint James. El cochero estaba muy nervioso.
Había una asesina en el interior del carruaje. No se atrevía a mirarla a los ojos.
Un rato después, lady Margaret Sheldon, condesa de Becher, se encontraba en su habitación. Metió la pistola humeante en el cajón de su mesilla de noche.
Antes o después, se descubriría que había sido ella la mujer que había disparado contra aquel canalla en el White. Pero no le importó. Llevaba casi veinte años deseando hacerlo. Había cumplido con su cometido. Había vengado a Katie.
Cosa que el inútil de su padre no había sabido hacer.
Llevaba puesto su camisón de color blanco. Se había colocado un chal sobre los hombros.

Se sentó ante su escritorio.
Decidió que Katie debía de saberlo. Pensó en su hija.
Arianne y sus dos primas estaban pasando una temporada con ella. Katie debía de abandonar aquel exilio forzado. Le daba la razón a su hija. Su sobrina Susan debía de ocupar el puesto que le correspondía.
Buscó en un cajón sus útiles de escritura. Colocó una hoja en blanco ante ella. Abrió el tintero. Mojó la pluma. Empezó a escribir.
Mi querida Katie:
Puede que te asustes cuando leas esta carta. Creerás que me he vuelto loca.
Nadie te hizo justicia en su día. Los hombres se protegen entre sí.
Pero no debes de sufrir más por el pasado. Yo te he hecho justicia. Sé que aún sufres pesadillas por culpa de ese malnacido. Pero no volverá a hacerte más daño. He hecho lo que debía de hacer. Lo que debió de haber hecho ese cobarde que tenemos de padre. Te he hecho justicia.
Pensarás que estoy en peligro. No tengo miedo.
El miedo lo he perdido esta noche. Lo he dejado agonizante en medio de un charco de sangre.
Su agonía va a ser lenta y dolorosa. Como lento y doloroso ha sido tu exilio...Ya ha pasado todo.
No volverás a sufrir nunca más, mi querida Katie.
sábado, 23 de enero de 2016
UNA PAREJA ENAMORADA
Hola a todos.
Aquí os traigo un nuevo fragmento de mi blog novela Una pareja enamorada.
En este caso, el fragmento está centrado en los recuerdos de Arianne.
Era la hora del té.
Las cuatro primas estaban sentadas a la mesa del comedor.
Lady Kate estaba en el salón tejiendo un chal. Quería regalárselo a Arianne. Sus tres sobrinas eran verdaderos encantos. Se estaban portando muy bien con Susan. Se puso nerviosa. Arianne era la mayor de las tres. ¿Tendría algún recuerdo de cómo ocurrió su caída en desgracia? No quería pensar en eso. Y tampoco quería hacerle ninguna pregunta a Arianne al respecto.
Gaelen bebió un sorbo de su taza de té.
-Háblanos de tu prometido-le pidió Danielle a Arianne-Creo que no llegamos a conocerle. ¿Cómo era?
-Era un buen muchacho-contestó Arianne.
-¡Qué parca eres!
-¿Qué es lo que queréis saber? Se portó muy bien conmigo.
Lo último que quería Arianne era hablar con sus primas acerca de su relación clandestina con Philip.
-No hay un solo día en el que no le eche de menos-añadió-Debo de reconocer que estuve muy enamorada de él. Todavía sigo muy enamorada de él.
Tres pares de ojos se clavaron en la cara de Arianne.
Recordaba a Philip vestido con aquellas ropas tan sencillas. Estaba segura de que sus padres nunca sospecharon nada. Las cosas habrían sido muy distintas de estar él con vida.
Habría vuelto a Londres para buscarla.
Habría intentado pedir su mano al padre de ella. Se habría negado.
Ellos no lo habrían dudado. Habrían huido a Gretna Green. Se habrían casado en la Vieja Herrería. Habrían empezado de cero en otro lugar. Estarían juntos.
Los padres de Arianne creía que nunca se casaría. Sus hermanas mayores habían hecho buenas bodas. Sólo quedaba ella por casar.
Arianne sabía que nunca se casaría. Philip seguía muy vivo en su corazón.
Nunca supo en qué momento se enamoró de él. No recordaba exactamente cuándo empezó todo. Un día, pensaba que era uno más de los criados que estaban a su servicio. Después...
Philip era alguien especial en su vida. Alguien que la hacía reír. Alguien que se preocupaba realmente por ella.
Arianne no podía casarse. Ya era demasiado mayor. Su corazón seguía consagrado a un recuerdo. Y, además, no era virgen. Su marido podía perdonarle su amor a un fantasma. Pero no podía perdonarle la pérdida de su virginidad.
Miró a Susan. No era ni como Gaelen ni era como Danielle. Tenía la sensación de que había ocurrido algo entre Gerard y ella. ¿Y si Susan tampoco era virgen? ¿Podría responder Gerard por ella? Él estaba dispuesto a casarse con Susan. La opinión de su familia no le importaba en absoluto.
Sólo quería a Susan.
-¿Cómo se llamaba?-le interrogó su prima más joven.
-Por favor...-le imploró Arianne, con la voz rota.
-¡Oh, lo siento!
-No pasa nada.
-He sido demasiado cotilla. Te ruego que me perdones.
Arianne vio cómo Susan cogía un sándwich de pepino. Le daba un mordisco. Pero su mano tembló al hacerlo.
-Es verdad que me duele pensar en él-se sinceró Arianne-Pero...Ya ha pasado.
-No ha pasado-observó Gaelen.
-Es verdad. Lo amé con todas mis fuerzas. Hay cosas que no valen la pena contar. Será mejor que lo olvidemos.
-Está bien. Lo olvidamos.
-Gracias...Pasemos a hablar de otro tema. Susie se casará con ese joven tan apuesto y caballeroso. Entonces...
Era mejor cambiar de tema para no pensar.
Arianne no quería terminar recordando a Philip.
Podía verle mientras se afeitaba con aquella navaja. Podía verle mientras trabajaba arrancando las malas hierbas del jardín. Con el torso desnudo cuando llegaba el verano. Todas las criadas decían que era el muchacho más apuesto que jamás habían visto. ¡Y tenían razón!
Podía recordar los besos que le robó.
Aún podía sentir cosas.
Recordaba el sabor de la piel de su torso cuando se la llenaba de besos. Podía recordar la suavidad de su piel cuando sus dedos se la acariciaban.
-Tengo algunas dudas sobre si quiero viajar a Londres-se sinceró Susan-Antes, hay varias preguntas que quiero hacer. Se trata sobre mí. Sobre mi padre...
Aquí os traigo un nuevo fragmento de mi blog novela Una pareja enamorada.
En este caso, el fragmento está centrado en los recuerdos de Arianne.
Era la hora del té.
Las cuatro primas estaban sentadas a la mesa del comedor.
Lady Kate estaba en el salón tejiendo un chal. Quería regalárselo a Arianne. Sus tres sobrinas eran verdaderos encantos. Se estaban portando muy bien con Susan. Se puso nerviosa. Arianne era la mayor de las tres. ¿Tendría algún recuerdo de cómo ocurrió su caída en desgracia? No quería pensar en eso. Y tampoco quería hacerle ninguna pregunta a Arianne al respecto.
Gaelen bebió un sorbo de su taza de té.
-Háblanos de tu prometido-le pidió Danielle a Arianne-Creo que no llegamos a conocerle. ¿Cómo era?
-Era un buen muchacho-contestó Arianne.
-¡Qué parca eres!
-¿Qué es lo que queréis saber? Se portó muy bien conmigo.
Lo último que quería Arianne era hablar con sus primas acerca de su relación clandestina con Philip.
-No hay un solo día en el que no le eche de menos-añadió-Debo de reconocer que estuve muy enamorada de él. Todavía sigo muy enamorada de él.
Tres pares de ojos se clavaron en la cara de Arianne.
Recordaba a Philip vestido con aquellas ropas tan sencillas. Estaba segura de que sus padres nunca sospecharon nada. Las cosas habrían sido muy distintas de estar él con vida.
Habría vuelto a Londres para buscarla.
Habría intentado pedir su mano al padre de ella. Se habría negado.
Ellos no lo habrían dudado. Habrían huido a Gretna Green. Se habrían casado en la Vieja Herrería. Habrían empezado de cero en otro lugar. Estarían juntos.
Los padres de Arianne creía que nunca se casaría. Sus hermanas mayores habían hecho buenas bodas. Sólo quedaba ella por casar.
Arianne sabía que nunca se casaría. Philip seguía muy vivo en su corazón.
Nunca supo en qué momento se enamoró de él. No recordaba exactamente cuándo empezó todo. Un día, pensaba que era uno más de los criados que estaban a su servicio. Después...
Philip era alguien especial en su vida. Alguien que la hacía reír. Alguien que se preocupaba realmente por ella.
Arianne no podía casarse. Ya era demasiado mayor. Su corazón seguía consagrado a un recuerdo. Y, además, no era virgen. Su marido podía perdonarle su amor a un fantasma. Pero no podía perdonarle la pérdida de su virginidad.
Miró a Susan. No era ni como Gaelen ni era como Danielle. Tenía la sensación de que había ocurrido algo entre Gerard y ella. ¿Y si Susan tampoco era virgen? ¿Podría responder Gerard por ella? Él estaba dispuesto a casarse con Susan. La opinión de su familia no le importaba en absoluto.
Sólo quería a Susan.
-¿Cómo se llamaba?-le interrogó su prima más joven.
-Por favor...-le imploró Arianne, con la voz rota.
-¡Oh, lo siento!
-No pasa nada.
-He sido demasiado cotilla. Te ruego que me perdones.
Arianne vio cómo Susan cogía un sándwich de pepino. Le daba un mordisco. Pero su mano tembló al hacerlo.
-Es verdad que me duele pensar en él-se sinceró Arianne-Pero...Ya ha pasado.
-No ha pasado-observó Gaelen.
-Es verdad. Lo amé con todas mis fuerzas. Hay cosas que no valen la pena contar. Será mejor que lo olvidemos.
-Está bien. Lo olvidamos.
-Gracias...Pasemos a hablar de otro tema. Susie se casará con ese joven tan apuesto y caballeroso. Entonces...
Era mejor cambiar de tema para no pensar.
Arianne no quería terminar recordando a Philip.
Podía verle mientras se afeitaba con aquella navaja. Podía verle mientras trabajaba arrancando las malas hierbas del jardín. Con el torso desnudo cuando llegaba el verano. Todas las criadas decían que era el muchacho más apuesto que jamás habían visto. ¡Y tenían razón!
Podía recordar los besos que le robó.
Aún podía sentir cosas.
Recordaba el sabor de la piel de su torso cuando se la llenaba de besos. Podía recordar la suavidad de su piel cuando sus dedos se la acariciaban.
-Tengo algunas dudas sobre si quiero viajar a Londres-se sinceró Susan-Antes, hay varias preguntas que quiero hacer. Se trata sobre mí. Sobre mi padre...
viernes, 22 de enero de 2016
UNA PAREJA ENAMORADA
Hola a todos.
Aquí os traigo un nuevo fragmento de mi blog novela Una pareja enamorada.
Esta vez, está centrada en las hermanas Danielle y Gaelen.
¡Veamos qué ocurre!
A la tarde siguiente, Danielle aceptó la oferta de Gaelen de salir a dar un paseo por la orilla del río.
A lo mejor, hizo bien, pensó la joven.
Sintió una dolorosa presión dentro del pecho. Ella no era feliz.
-¿Dónde está nuestra prima Susie?-le preguntó a Danielle.
-Ha venido su prometido a verla-respondió la joven-La noto cambiada. Nuestra visita le ha hecho mucho bien. Ahora, quiere saber más cosas. Conocer a nuestra familia.
Y conocer sus orígenes, pensó Gaelen.
-¿Tú crees que tía Katie dio a luz a gemelos?-quiso saber Danielle-A lo mejor, el hermano gemelo de Susie está enterrado en el cementerio de la isla. Puede que se trate del tal Bruce. No lo sé.
-La única que lo sabe es nuestra tía-contestó Gaelen-Cuando llegue el momento, hablará con nuestra prima.
Danielle suspiró. Pensó que Gaelen tenía razón. La única que debía de desvelar aquel misterio era su tía.
Pero tía Kate era una mujer herida. Sus ojos hablaban del dolor que sentía en su interior.
Era cierto que Kathryn le escribía. Y ella, a su vez, también le escribía. Pero no era suficiente. Las cartas no podían sustituir a las conversaciones cara a cara.
Aquí os traigo un nuevo fragmento de mi blog novela Una pareja enamorada.
Esta vez, está centrada en las hermanas Danielle y Gaelen.
¡Veamos qué ocurre!
A la tarde siguiente, Danielle aceptó la oferta de Gaelen de salir a dar un paseo por la orilla del río.
El
gesto de Danielle era serio.
No
había podido conciliar el sueño la noche antes por culpa de Lornell.
-¿Te acuerdas de Kathryn?-le preguntó a Gaelen.
-Era nuestra amiga-respondió la joven-¿Cómo voy a
olvidarla?
-Ella es feliz.
Danielle
llevaba algún tiempo pensando en Kathryn.
-Está con el hombre al que ama-añadió.
-Gabriel no es la clase de hombre adecuado para
ella. Pudo haber heredado un título. Pero
no fue así.
-Los títulos no son importantes. Es feliz allí. Está con el hombre al que ama y que la ama a su
vez. No es poco. Es lo único que pedía.
Danielle
y Gaelen se sentaron en la arena.
-Hizo mal-opinó Gaelen.A lo mejor, hizo bien, pensó la joven.
Sintió una dolorosa presión dentro del pecho. Ella no era feliz.
-¿Dónde está nuestra prima Susie?-le preguntó a Danielle.
-Ha venido su prometido a verla-respondió la joven-La noto cambiada. Nuestra visita le ha hecho mucho bien. Ahora, quiere saber más cosas. Conocer a nuestra familia.
Y conocer sus orígenes, pensó Gaelen.
-¿Tú crees que tía Katie dio a luz a gemelos?-quiso saber Danielle-A lo mejor, el hermano gemelo de Susie está enterrado en el cementerio de la isla. Puede que se trate del tal Bruce. No lo sé.
-La única que lo sabe es nuestra tía-contestó Gaelen-Cuando llegue el momento, hablará con nuestra prima.
Danielle suspiró. Pensó que Gaelen tenía razón. La única que debía de desvelar aquel misterio era su tía.
Pero tía Kate era una mujer herida. Sus ojos hablaban del dolor que sentía en su interior.
Era cierto que Kathryn le escribía. Y ella, a su vez, también le escribía. Pero no era suficiente. Las cartas no podían sustituir a las conversaciones cara a cara.
De estar allí, podría hablar con ella.
-Me gustaría ir a verla algún día-se sinceró Danielle-Saber
que de verdad está bien. Y contarle muchas cosas.
Le contaría que su prima Susan quería viajar a Londres y conocer los Jardines de Vauxhall. Ver cómo se elevaban los globos. Poder pasear a caballo.
Ir a Almacks.
¿Por qué no? Quería conocer aquel local. Bailar el vals. Visitar a las mejores modistas.
Navegar en una barca por el lago Serpentine. No estaba pidiendo mucho.

miércoles, 20 de enero de 2016
UNA PARODIA
Hola a todos.
Hace mucho tiempo que no se sabe nada de los criticados y admirados a partes iguales Jonas Brothers.
En el año 2009, estaban en pleno apogeo de su carrera musical.
No recuerdo si fue por una apuesta o por la petición de un fan, pero el caso es que Joe Jonas bailó y parodió el temazo del momento, Single Ladies, de la gran Beyoncé.
Aquí os dejo con el vídeo donde Joe se mueve con absoluto desparpajo.
Hace mucho tiempo que no se sabe nada de los criticados y admirados a partes iguales Jonas Brothers.
En el año 2009, estaban en pleno apogeo de su carrera musical.
No recuerdo si fue por una apuesta o por la petición de un fan, pero el caso es que Joe Jonas bailó y parodió el temazo del momento, Single Ladies, de la gran Beyoncé.
Aquí os dejo con el vídeo donde Joe se mueve con absoluto desparpajo.
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